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Yoga y meditación: lo que dice la ciencia sobre sus beneficios

Un estudio del Instituto Benson-Henry encontró menos visitas médicas entre quienes practicaban técnicas de cuerpo y mente. Qué dice y qué no dice.

Yoga y meditación: lo que dice la ciencia sobre sus beneficios

Por Enlazando Almas Actualizado el 3 min de lectura

El yoga, la meditación y otras prácticas de cuerpo y mente se han vuelto parte de la vida de millones de personas. Mucha gente las practica porque se siente mejor. Pero, ¿qué dice la investigación?

Un estudio del Instituto Benson-Henry

En 2015, investigadores del Instituto Benson-Henry de Medicina Cuerpo-Mente, vinculado al Hospital General de Massachusetts, publicaron en la revista PLOS ONE un estudio que llamó mucho la atención.

Compararon los registros médicos de más de 4.000 personas que habían participado en un programa de entrenamiento en respuesta de relajación y resiliencia —que combina meditación, respiración, yoga y técnicas para manejar el estrés— con los de más de 13.000 personas que no lo habían hecho. En el año siguiente, quienes participaron en el programa usaron un 43 % menos los servicios de salud: menos consultas, menos exámenes, menos visitas a urgencias.

La doctora Michelle Dossett, una de las autoras, explicó en su momento que estas intervenciones tienen bajo riesgo y bajo costo, y que pueden beneficiar a las personas en muchos aspectos.

Qué dice y qué no dice el estudio

Es un resultado valioso, pero conviene leerlo con cuidado:

  • Es un estudio observacional: muestra una asociación, no prueba que el programa sea la única causa.
  • Las personas que eligen participar en estos programas pueden tener otras características que también influyen.
  • Evaluó un programa específico, no cualquier clase de yoga o meditación.

Aun así, coincide con muchas otras investigaciones: las prácticas de cuerpo y mente ayudan a manejar el estrés, la ansiedad y algunos síntomas relacionados.

Por qué pueden ayudar

El estrés sostenido activa en el cuerpo una respuesta de alarma que, mantenida en el tiempo, afecta el sueño, la digestión, la presión arterial y el sistema inmune. El cardiólogo Herbert Benson, fundador del instituto, describió en los años setenta la «respuesta de relajación»: un estado opuesto al estrés que se puede entrenar con la respiración, la repetición y la atención.

El yoga y la meditación entrenan justamente eso. Además, ayudan a notar lo que pensamos y sentimos antes de reaccionar, y suelen llevar a otros hábitos de cuidado: dormir mejor, moverse más, comer con más atención.

Cómo empezar

  • Empieza con poco: diez minutos al día sostenidos valen más que una hora de vez en cuando.
  • Prueba distintos estilos hasta encontrar el tuyo. Hay yoga más dinámico y más restaurativo; meditación guiada, en silencio o en movimiento.
  • Busca un guía con formación, sobre todo al comienzo o si tienes alguna lesión.
  • Estas prácticas complementan la atención médica; no la reemplazan.

En La Red hay profesores de yoga y guías de meditación, presenciales y virtuales. Y en Experiencias, encuentros para practicar en comunidad.

Fuente: Stahl, J. E., Dossett, M. L. y otros (2015). Relaxation Response and Resiliency Training and Its Effect on Healthcare Resource Utilization. PLOS ONE. Texto reescrito por Enlazando Almas a partir de un artículo publicado antes en este sitio.