Por Enlazando Almas Actualizado el 2 min de lectura
En la tradición del yoga se describen siete chakras principales, centros de energía ubicados a lo largo de la columna. La gemoterapia asocia cada uno con un color y con piedras de ese color. Esta guía resume esas asociaciones para que puedas usarlas en tu práctica de meditación o de autocuidado.
Recuerda: se trata de un sistema simbólico. No reemplaza ningún tratamiento de salud.
Los siete chakras y sus piedras
1. Chakra raíz (Muladhara) · rojo
En la base de la columna. Asociado a la seguridad y la estabilidad. Piedras: jaspe rojo, granate, rubí.
2. Chakra sacro (Svadhisthana) · naranja
Bajo el ombligo. Asociado a la creatividad y el placer. Piedras: cornalina, ópalo de fuego, jaspe naranja.
3. Plexo solar (Manipura) · amarillo
Sobre el estómago. Asociado a la confianza y la voluntad. Piedras: citrino, ámbar, topacio dorado.
4. Chakra del corazón (Anahata) · verde y rosa
En el centro del pecho. Asociado al amor y la compasión. Piedras: cuarzo rosa, aventurina, jade, malaquita.
5. Chakra de la garganta (Vishuddha) · azul claro
En la garganta. Asociado a la expresión. Piedras: turquesa, sodalita, aguamarina.
6. Tercer ojo (Ajna) · índigo
Entre las cejas. Asociado a la intuición. Piedras: lapislázuli, azurita, zafiro oscuro.
7. Chakra corona (Sahasrara) · violeta o blanco
En la coronilla. Asociado a la conexión espiritual. Piedras: amatista, cuarzo transparente, fluorita.
Una meditación con piedras
- Acuéstate boca arriba en un lugar tranquilo.
- Ubica cada piedra sobre el punto correspondiente, o elige solo una para el chakra que quieras trabajar.
- Respira lento. Lleva la atención a cada punto, de abajo hacia arriba, durante unas cuantas respiraciones.
- Al terminar, retira las piedras en orden inverso y quédate unos minutos en silencio.
También puedes ubicar piedras en tu casa o tu lugar de trabajo como recordatorio de una intención.
Precauciones importantes
Circulan recetas de «elixires» y preparados con piedras pulverizadas o sumergidas en agua para beber. No lo recomendamos. Algunos minerales, como la malaquita, la azurita o el cinabrio, contienen cobre, mercurio u otros elementos tóxicos si se ingieren o se inhala su polvo. Usa las piedras por fuera, nunca por dentro.
Si quieres aprender a trabajar con piedras de forma responsable, busca facilitadores con formación en La Red.
Texto reescrito por Enlazando Almas a partir de un artículo publicado antes en este sitio.


