Hábitos

Estiramientos de meridianos: seis ejercicios para el cuerpo y la mente

Los estiramientos Makko-ho, inspirados en la medicina tradicional china, para ganar flexibilidad, respirar mejor y notar dónde guardas la tensión.

Estiramientos de meridianos: seis ejercicios para el cuerpo y la mente

Por Enlazando Almas Actualizado el 3 min de lectura

La medicina tradicional china describe una red de canales, llamados meridianos, por donde circula el qi o ki, una noción que suele traducirse como energía vital. Según esa tradición, cuando la energía fluye bien, el cuerpo y la mente están en equilibrio; cuando se estanca, aparecen la rigidez y el malestar.

A mediados del siglo XX, el terapeuta japonés Shizuto Masunaga difundió una serie de estiramientos pensados para trabajar los meridianos por parejas. Se conocen como Makko-ho. No hace falta adherir a la teoría para aprovecharlos: son estiramientos suaves que mejoran la flexibilidad y, hechos con atención, ayudan a notar dónde guardamos la tensión.

Antes de empezar

  • Respira lento y profundo durante cada ejercicio.
  • Al llegar a tu punto máximo de estiramiento, quédate dos o tres respiraciones y suelta.
  • No te fuerces. La idea es explorar, no llegar lejos.
  • Si tienes lesiones de espalda, rodillas o cadera, consulta antes con un profesional.

Los ejercicios

1. Pulmón e intestino grueso

De pie, con los pies separados al ancho de la cadera, entrelaza los pulgares detrás de la espalda. Inhala y, al exhalar, inclínate hacia adelante mientras subes los brazos. Siente el estiramiento en el pecho, los hombros y la parte de atrás de las piernas. Repite tres veces.

2. Estómago y bazo

Arrodíllate y siéntate sobre los talones, o entre ellos si te resulta cómodo. Apóyate en las manos y reclínate hacia atrás solo hasta donde puedas. Usa cojines detrás de la espalda para no forzar. Siente el estiramiento en la parte delantera de los muslos y el abdomen.

3. Corazón e intestino delgado

Sentado, junta las plantas de los pies y acércalos al cuerpo. Toma los pies con las manos y, al exhalar, inclina el torso hacia adelante, con los codos por fuera de las rodillas. Deja que la cabeza caiga suave.

4. Riñón y vejiga

Sentado con las piernas estiradas al frente, inclínate hacia adelante con la espalda larga y lleva las manos hacia los pies, hasta donde lleguen. Siente el estiramiento en toda la parte de atrás del cuerpo.

5. Hígado y vesícula biliar

Sentado, abre las piernas todo lo que puedas sin dolor. Entrelaza los dedos, sube los brazos e inclínate hacia un lado, en dirección al pie. Vuelve al centro y repite hacia el otro lado.

6. Pericardio y triple calentador

Sentado con las piernas cruzadas, cruza los brazos tomando las rodillas contrarias. Al exhalar, inclínate hacia adelante y deja caer la cabeza. Cambia el cruce de piernas y repite.

Un cuerpo flexible, una mente flexible

Tradiciones como el yoga sostienen que la flexibilidad del cuerpo y la de la mente se reflejan mutuamente. Sea cual sea tu interpretación, la práctica regular de estos estiramientos suele traer algo muy concreto: más movilidad, menos rigidez y unos minutos de atención plena en tu propio cuerpo.

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Texto reescrito por Enlazando Almas a partir de un artículo publicado antes en este sitio.